viernes 14 de septiembre de 2007

El salmo de los desheredados (el dios de los tristes)

Padre Nuestro, de todos nosotros, de los pobres,
de los sin techo, de los marginados y de los
desprotegidos, de los desheredados y de los
dueños de la miseria, de los que te siguen
y de los que en ti ya no creemos.

Baja de los cielos, pues aquí está
el infierno. Baja de tu trono, pues aquí
hay guerras, hambre, injusticias. No hace falta
que seas uno y trino, con uno sólo que
tenga ganas de ayudar, nos bastaría.
¿Cual es tu reino?¿El Vaticano?
¿La banca?¿La alta política?
Nuestro reino es Nigeria, Etiopía,
Colombia, Hiroshima. El pan nuestro de cada
día son las violaciones, la violencia de
género, la pederastia, las dictaduras, el
cambio climático.

En la tentación caigo a diario, no hay
mañana en la que no esté tentado de
crear a un Dios humilde, a un Dios justo. Un Dios
que esté en la tierra, en los valles, los
ríos, un Dios que viva en la lluvia, que
viaje a través del viento y acaricie
nuestra Alma. Un Dios de los tristes, de los
homosexuales. Un Dios más humano... Un Dios
que no castigue, que enseñe. Un Dios que no
amenace, que proteja.

Que si me caigo, me levante, que si me pierdo, me
tienda su mano. Un Dios que si yerro no me culpe y
que si dudo me entienda. Pues para eso me
dotó de inteligencia, para dudar de todo.

Padre Nuestro, de todos nosotros, ¿por
qué nos has olvidado? Padre Nuestro, ciego,
sordo y desocupado, ¿por qué nos has
abandonado?

Mago de Oz

1 ecos:

Kmilo dijo...

Personal Jesus?

Yo creo en un Dios bueno, pero para eso a veces hace falta olvidarse de algunas de las cosas que dicen en las iglesias.

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